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03/11/2017
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Pintores españoles del siglo XIX

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Pintores españoles del siglo XIX
Por: Sara Zaidman
La Hispanic Society of America está presentando en el Munal una bella colección de pinturas del siglo XIX. Sabemos este siglo fue una de las épocas más prolíficas en la Historia de Arte, aparte de artistas de gran renombre en lo que se refiere a monumentos en el arte.
Entre las diferentes escuelas de arte de esta época, tenemos el Neoclasicismo, Realismo, Romanticismo, el Monumento Nazareno y el Impresionismo.
Entre los artistas románticos prominentes está Valeriano Domínguez Bécquer, pintor costumbrista, hermano del poeta Gustavo Adolfo Bécquer.
Empezó a estudiar con su padre y luego con su tío, Joaquín Domínguez Bécquer, director de la Escuela de Bellas Artes en Sevilla. Se fue a vivir a Madrid y viajó por la Península Ibérica para conocer el vestuario y las costumbres de esa época. Fue un gran retratista y un gran ilustrador de las costumbres y peregrinajes de esa época. En 1868 cuando llegó la guerra civil se sostuvo con la ilustración de revistas y magazines. Pobre y enfermo murió a edad temprana.
Francisco de Goya y Lucientes
Su trabajo durante la transición del siglo XVIII al XIX cerró un círculo que empezó en el renacimiento y dio lugar a nuevas estructuras y visiones que siguieron a su tiempo.
Nacido en Fuendetodos, un pueblo de Aragón el 30 de marzo de 1746, su padre era pintor y dorador de retablos, su madre descendía de una familia de la pequeña nobleza de Aragón, a los 14 años entró como aprendiz en el taller de José Luzán, pintor local poco conocido donde Goya pasó casi 4 años. En 1763 el joven viajó a Madrid con la esperanza de ganar una beca en la academia de Bellas Artes de San Fernando, pero no lo logra y en 1769 viaja a Italia a diferentes partes y se presenta en un concurso convocado por la Real Academia de Parma, donde obtuvo una mención del jurado. A su vuelta a España se instala en Zaragoza, donde realiza frescos en la Basílica del Pilar, en 1786 Goya trabaja para el Rey Carlos III y en 1799 era el pintor de la corte. Con sus cartones revolucionó la industria de la tapicería. En 1792 se contagió de una enfermedad que lo dejó sordo y lo marcó en su carrera. Un humor de pesimismo se proyectó en su obra. Sus grabados llamados «Los Caprichos» en forma satírica ridiculizaban la sociedad y sus costumbres. Los horrores de la guerra entre Francia y España eran pintados en colores oscuros con brillos amarillos y rojos.
Sus pinturas oscuras, escenas de brujería ejecutadas en el año 1820 fueron originalmente pintadas en frescos en la casa de Goya y después trasladados a cuadros en óleo, muestran su humor negro agravado por la situación política de España que lo obligaron a salir a Francia en 1824. En Bordeaux se dedicó a la litografía produciendo escenas de la fiesta brava. Dos años después murió en Bordeaux en abril 16 de 1828.
Se le considera «El padre del Arte Moderno» al expresar francamente sus pensamientos y creencias, llegó a ser el pionero de las tendencias nuevas que llegaron a su culminación en el siglo XIX. La reacción contra concepciones previas del arte y el deseo de encontrar una forma nueva de expresión fueron las que dominaron su arte.
Para entender el alcance del arte de Goya es imprescindible entender que su labor cubrió un período de más de 60 años porque continuó dibujando y pintando hasta la edad de 82 años.
Su influencia se sintió en la mitad del siglo XIX en pintura y en grabado y en el arte del siglo XX.
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