Moisés y la civilización egipcia. - Intelecto Hebreo

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03/11/2017
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Moisés y la civilización egipcia.

Etapa Electónica 2
Moisés y la civilización egipcia.
 
Por: Ruth Cisneros
 
 
Mientras los europeos se encontraban sumidos en la barbarie de la Edad de Piedra, la vida civilizada daba comienzo en el Este.
 
Las primeras sociedades se establecieron donde las condiciones geográficas fueron más favorables, en las cuencas de los grandes ríos, como el Nilo, el Tigris y Éufrates, el Ganges, o el Yang-tse-kiang. Cada año en tiempo de crecida, estos ríos inundaban las planicies en ambos lados, dejando una tierra rica, bien humedecida, lista para cultivar, que sus habitantes al verse favorecidos, aprovechaban al máximo, y con relativamente poco esfuerzo habilitaban granjas y construían casas de adobe. Asimismo los ríos eran un medio fácil de comercio entre los diferentes asentamientos, mientras que los desiertos y las montañas protegían a sus habitantes de ataques enemigos.
Favorecidos por el clima y las circunstancias ecológicas del momento, hace aproxi-madamente unos 6000 años, a orillas del río Nilo el más grande del mundo, nació la Civilización Egipcia y con ella, los primeros estudiosos de los cielos y la tierra. Aquí fue donde los hombres se prepararon en el arte de gobernar, creando diferentes registros para llevarlo a cabo, aquí se inventó el arte de la escritura jeroglífica o ideográfica, que los Babilonios simplificaron después, en letras del alfabeto. Aprendieron a hacer tinta, papel, y a preservar sus conocimientos en bitácoras hechas de papiro. Es casi increíble que todavía en muchos países se use el sistema Egipcio para medir tierras rurales, y en Medicina, parte de su instrumental, aún es vigente.
El griego Herodoto, "padre de la historia" describió a los antiguos egipcios, como gente sumamente religiosa, más que ningún otro pueblo conocido, posiblemente para cumplir con sus obligaciones rituales, fue que crearon el primer calendario anual de 12 meses. Edificaron magníficos templos, palacios tumbas y monumentos, con herramientas totalmente primitivas, pues aún desconocían el hierro; decorándolas con coloridas pinturas y esculturas de rasgos casi perfectos. Sus joyas parecen haber sido diseñadas con el gusto de la elegante eternidad, pues actualmente la casa Cartier y otros importantes joyeros, incluyen en sus catálogos, diseños egipcios. También inventaron el vino y la cerveza.
Esta civilización fue la fuente de sabiduría donde bebieron sus conocimientos los grandes griegos, como Pitágoras. El zodiaco más antiguo del mundo se encuentra en el techo de Déndera.
Incluso la historia nos ha demostrado que el monoteísmo, lo propuso y ejerció, antes que Moisés, el faraón Akenatón (esposo de la bella Nefertiti) quien para llevar a cabo su obra, tuvo que divorciar al gobierno del clero y no dudó en construir una ciudad a 500 kilómetros de la capital, en medio del desierto.
A los egipcios también se les atribuye el conocimiento de la cábala, ya que hasta la fecha ningún otro tratado se asemeja más, a la información que nos ofrece, que el libro de los muertos; tratado que explica la fuerza de la energía y la trascendencia de la vida a la muerte.
Gran parte del Antiguo Testamento, se escribió en estas tierras, mejor conocidas como Tierras Bíblicas. Aquí fue donde nuestro ilustrísimo Patriarca Moisés, recibió las Tablas de la Ley e instruyó a los israelitas en ellas y les sacó de la esclavitud a la libertad.
El Patriarca Moisés, que por circunstancias históricas, fue privado de vivir con sus progenitores y por azares del destino llegó al palacio de la hermana del faraón, fue educado en este medio, dándole acceso a esta rica educación, privativa de nobles, sacerdotes y gobernantes. Las personas que componían esta clase social, escribían sus nombres dentro de un kartush, y si observamos cuidadosamente, las Tablas de la Ley, están dentro de un kartush doble.
También se sabe que los sacerdotes egipcios observaban una rigurosa dieta, y solamente podían comer determinados alimentos; esto se asemeja al kashrut.
Se ha descubierto que en realidad había muy pocos esclavos, y que las pirámides se construyeron casi en su totalidad por gente del pueblo egipcio. De todas maneras, el Gran Moisés, sacó a su pueblo de la esclavitud, de la ignorancia y les enseñó el valor del conocimiento: "la libertad".
En otras palabras, la semilla en tierra fértil, dio excelentes frutos; 
porque aunque Moisés era israelita genéticamente, se educó y creció en la corte del faraón egipcio y civilizó a su pueblo de origen.

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