Meses de Pesares y Glorias P III*s - Intelecto Hebreo

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03/11/2017
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Meses de Pesares y Glorias P III*s

Condensados

Parte final
del discurso
histórico del
General De Gaulle
desde Londres
18/06/1940

(Tercera parte)

      


Por: Jacobo Contente

MARZO DE 1945

Esta segunda conflagración mundial, realmente consistía en dos guerras separadas, en las que se peleaba a la vez. Lo que hizo aparecer como un solo conflicto, fue la intervención de los Estados Unidos, combatiente importante en los dos teatros separados.
En el frente europeo el conflicto iniciado por Alemania con la invasión de Polonia, envolvió prácticamente todo el continente y se extendió al norte de África y parte del Medio Oriente. Uno de los motivos principales que le dieron origen, fue la revancha de la nación alemana por las pérdidas sufridas en el Primera Guerra Mundial.
Del otro lado del mundo -como se recordará- sólo Japón era el agresor, papel que inició prácticamente en 1937 con la invasión de China, habiéndose anexado en relativamente poco tiempo, Manchuria y Corea, además de poner pie en casi todos los países del este asiático, Filipinas, Indonesia y Malasia.
El pueblo estadounidense fue reacio a participar a plenitud en el conflicto europeo, no obstante la asistencia que prestaba a la Gran Bretaña desde 1939. Por esta misma razón, la historia señala su rechazo para admitir en su territorio a los refugiados del tristemente célebre buque "San Luis", que iba lleno de personas judías de origen europeo y que Hitler expulsó del continente para poner a prueba el humanitarismo de países como Cuba, Inglaterra y el propio gobierno de Estados Unidos. Ante el rechazo de esas naciones, los pasajeros volvieron a su punto de partida y posteriormente a diferentes campos de exterminio.


No obstante la resistencia a ser arrastrados al conflicto bélico europeo, el gobierno norteamericano protegiendo sus intereses, ingresó a la lucha tras varias acciones políticas y diplomáticas de bloquear al Japón en sus intentos de obtener petróleo, acero y otros productos estratégicos para su expansión industrial y territorial.
Pero volviendo al orden de esta serie de artículos, para marzo de 1945 en el frente europeo se aprecian logros contundentes en contra del gobierno alemán y su nazismo, ordenándose movilizaciones al centro y sur de Alemania, cruzando los aliados el tradicional río Rin, al frente de generales como Patton y Montgomery.
Los últimos ataques sofisticados para la época, consistentes en bombas V-l y V-2 alemanas contra Londres, terminan pues las poblaciones de Wiesbaden y Francfort son ocupadas por los aliados. Los rusos también se ven muy activos en la ofensiva, cayendo en sus manos poblaciones como Gdynia y Danzig, además de tener luz verde del alto mando para el avance final sobre Berlín, capital del desmoronado tercer reich.
En el Pacífico, Manila cae ante norteamericanos y filipinos y los bombardeos incendiarios a ciudades japonesas como Nagoya, Osaka, Kobe y el mismo Tokio, producen innumerables muertes, como el efectuado sobre Tokio del 9 al 10 de marzo, produciendo 84,000 muertes. Casi al mismo tiempo se da por terminada la lucha en Iwo Jima, desembarcando además los norteamericanos en el puerto de Cebú, Filipinas.    
En Latinoamérica –como veíamos en el pasado artículo- algunas naciones siguen presentando sus declaraciones de guerra contra el Eje, siendo Argentina el último en declararla el 27 de marzo.
Los diferentes frentes que se habían planeado para acabar con fascismo, estaban dando los resultados previstos, siendo el último frente en abrirse el del occidente europeo con la invasión de las costas de Normandía (6 de junio de 1944) acelerando la victoria final en prácticamente todo el continente europeo. De esa región francesa y la liberación de su capital, surge la figura de otro general que destaca en los acontecimientos históricos del período y cuyo importante papel se proyectó por varias décadas posteriores a la guerra; él fue Charles De Gaulle, quien constituyó la figura más destacada de la historia contemporánea francesa y cuya semblanza presentamos a continuación.
Desde los 17 años de edad, decide hacer carrera militar y lucha en la Primera Guerra Mundial con el grado de Subteniente. En esa conflagración había tenido una actuación muy distinguida y obtuvo muchas condecoraciones. Posteriormente continuó con sus estudios en materias castrenses, especializándose en estrategia militar. El desarrolló lo que debía de ser el ejército en el futuro, sobre todo en materia de mecanización mediante tanques. Sus ideas y proyectos fueron publicados, pero no tuvieron mucho eco en su propio ejército, no así en el alemán, pues era lectura obligada para los generales de Hitler, quienes a su vez perfeccionaron las ideas de De Gaulle y pusieron en acción sus efectivas divisiones Panzer.
De Gaulle fue un gran admirador de Pétain, general que años más tarde, al ser ocupada Francia por los alemanes, acusaría a De Gaulle de traidor a la patria. Al término de la guerra los papeles se cambiaron, resultando Pétain el traidor. No obstante De Gaulle intercedería a favor de su ex jefe ante el juicio que se le presentó.

Ante la caída de la Línea Maginot y la derrota del ejército francés en escasas dos semanas ante el embate alemán, De Gaulle es nombrado General tardíamente con el fin de reanimar a las tropas. El decide huir a Inglaterra (junio de 1940) no sin antes dirigirse al pueblo francés, exhortándolos a la resistencia ante el invasor.






Con algunos miembros del ejército y seguidores, declara la existencia del Ejército de la Francia Libre en el Exilio, medida que dio origen a que el gobierno colaboracionista de Vichy lo condenara a muerte por traidor. A De Gaulle, la suerte aún en el exilio no le favorecía, pues no tenía la simpatía y apoyo de Churchill y de Roosevelt, este último siempre pensó que tenía madera de dictador y optó junto con el primer ministro inglés, en reconocerlo en igualdad de circunstancias y jerarquía, junto al General Giraud, que tiempo después renunció a su investidura en el movimiento de la Francia Libre.
En 1944 De Gaulle hace un llamado por radio desde Inglaterra al pueblo francés, para que aumentara aún más la resistencia, asegurando por otra parte a los generales aliados que su pueblo ayudaría sin reservas en la invasión que se efectuaría por las costas francesas.
No obstante la gran represión que los nazis ejercían contra los miembros de la resistencia, De Gaulle demostró no estar equivocado por lo que concierne al gran espíritu de sus compatriotas y después de cuatro años de exilio, vuelve a Francia en 1944 participando en la liberación de París, recibiendo las más apoteóticas manifestaciones de regocijo y simpatía, que confirmaron su actuación en la guerra. De Gaulle había hecho historia.
Poco después de la terminación de la guerra viaja a los Estados Unidos, en donde se le ve como una figura importante y se le promete apoyo, pero nadie imaginaba que a su regreso habría de renunciar voluntariamente a la conducción de un nuevo gobierno. Él pensó que tal vez con esa acción los políticos franceses lo llamarían unánimemente y por aclamación, cosa que no sucedió y debieron pasar 12 años y 23 hombres diferentes que fracasaron en el poder, para que el gran General volviera a ser una figura pública.
Surgieron varios factores en Francia y sus colonias, por las cuales se confirmaba la necesidad de un hombre fuerte en el gobierno. Argelia estaba por explotar por sus luchas de liberación y además, se pensaba ya en una probable guerra civil en el territorio francés, dada la anarquía que imperaba y seguía en aumento. Por fin fue llamado para presidir lo último de la cuarta república e iniciar la quinta, período que de inmediato dio muestras de auge económico y orden gubernamental, aunque no fue muy bien recibida su decisión de otorgar a Argelia la independencia en 1959.
Él tenía una recia personalidad, un espíritu que se acercaba a lo puritano, factor que tal vez originó su especial sentido hacia la grandeza. Estos factores hicieron del ex General un gran hombre de estado, un tanto frío y firme en sus acciones. A él en particular se deben los grandes éxitos de la quinta república, pudiéndose considerar como su creación personal.
Solía decir: "El pueblo respeta poco a los líderes que conocen demasiado", por ello su tradicional misticismo y sólida personalidad. No obstante los beneficios que obtuvo Francia en sus años de mandato (1958-1959) se retira a la vida privada, tras un referéndum sobre la reforma del Senado que no contó con la mayoría esperada y por la sombra de los tristes acontecimientos ocurridos en la capital francesa en 1968.
De Gaulle muere en 1970, dejando tras de sí una actuación notoria, sobre todo en los años de su encumbramiento como un general más, que fue testigo y protagonista de esos 60 meses de pesares y glorias de la Segunda Guerra Mundial.

Continuará...

      














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