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03/11/2017
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Los últimos secretos del Gulag

Etapa Electónica 2
 
Los últimos secretos del Gulag
 
 
Por: Max Bery
 
 
Fue una gigantesca máquina que ha triturado millones de hombres y mujeres en la Unión Soviética. Durante treinta años el aparato del Gulag redujo a la esclavitud, en casi 500 campos de trabajo, opositores políticos, pero sobre todo sencillos campesinos u obreros, agarrados al azar y casi siempre muertos de agotamiento. ¿Cómo funcionaba esta enorme "máquina de picar carne", como lo llamaban los detenidos? Recientemente se abrieron los archivos, bajo el régimen de Vladimir Putin, quien trata de justificar la represión stalinista.
 
 
Los primeros campos aparecen en la Rusia soviética unos meses después de la revolución. A Partir del verano 1918 Lenin y Trotsky deciden internar a los "enemigos de clase" en los campos de concentración. De hecho utilizan el término alemán de "Konzentrationslager", o Konstslager, terminología que se empleaba al principio del siglo 20 en Sur África. La Tcheka, era la policía política encargada de encerrar a los representantes importantes de la burguesía, de los industriales, de los comerciantes, de los sacerdotes contrarrevolucionarios y de los oficiales antisoviéticos. A fines de 1919 había ya 21 campos, un año más tarde eran 107. Pero nada más fueron las premisas de lo que sería el verdadero Gulag.

 
Los primeros campos son únicamente los instrumentos de represión política. Se castiga, a veces se fusila a los contrarrevolucionarios. Stalin va a destinar a estos Konstlager otro objetivo a la vez más ambicioso y más terrible: transformar estos campos en una inagotable fuente de mano de obra forzada.

 
La idea le llegó por medio de un extraño personaje, llamado Neftalí Frenkel, originario de Haifa, en Palestina. Este, detenido en 1923 por traficar en el mercado negro, es mandado al famoso campo de las islas Solovetski, en el Mar Blanco. Muy rápidamente se vuelve su comandante, ya que logra convencer a Moscú que es capaz de manejar un Konstlager como un negocio dinámico y productivo, imponiendo a los detenidos un reglamento atroz: ellos van a comer en función de lo que producen. Calcula las raciones de comida, pan sobre todo, al prorrateo del trabajo desarrollado. En otras palabras sustituye el knut por el hambre.

 
Stalin está fascinado por este método racional que estima infalible. Así que establece la esclavitud de estado como base de su política económica.

 
Para llevar a cabo la industrialización frenética de Stalin se necesitan enormes cantidades de carbón, de gas, de madera, de oro también para comprar las máquinas y herramientas en el extranjero. Estos materiales se encuentran sobre todo en Siberia y en el Extremo Norte, lugares donde nadie quiere ir. Se decide entonces mandar allí a los detenidos, para explotar los recursos. Pero en el Gulag que será el corazón de la planeación soviética hasta mediados de 1950, se producirá un poco de todo: juguetes para niños, aviones de guerra o latas de conserva.

 
Se conoce que el total de los campos de concentración, al principio de los años 1950 eran de 460. Pero, sabiendo que algunos de estos complejos contaban con docenas, a veces centenares de pequeños campos de trabajo -de los cuales algunos eran provisionales- habría que hablar de varios miles. Desde 1930 hasta 1953 se mandarán al Gulag 18 millones de personas, según los archivos del NKVD (el ancestro del KGB) que llevaban una contabilidad secreta de los detenidos. El récord se alcanza en 1951 con 2,5 millones de zeks (acrónimo de la palabra z/k que significaba "detenido/canal", que se utilizó en el momento de la gigantesca obra del canal del Mar Blanco.

 
La población del Gulag evolucionó mucho en el transcurso de los años. En los años 30 la gran masa estaba compuesta por campesinos refractarios a la colectivización o supuestos tales, kulaks (campesinos enriquecidos) u obreros acusados de sabotaje. Ellos fueron los primeros esclavos. La inmensa mayoría no tenía nada que reprocharse, pero eran los chivos expiatorios de las fallas del sistema y se necesitaban brazos para los planes quinquenales. Había también intelectuales, militares, miembros del Partido que se volvían enemigos del pueblo. Eran una pequeña minoría de la población de los campos, pero fueron ellos, los letrados, quienes escribieron sus memorias. Después de la guerra los campesinos y los obreros, masivamente liberados y mandados al frente contra la invasión alemana fueron reemplazados por soldados del Ejército Rojo que habían sido apresados por los Alemanes y que por este sencillo hecho se consideraban como espías. Por otra parte llegaron los "nacionales" Ucranianos o Bálticos que fueron condenados, a veces sin motivo, por haber colaborado con el enemigo, en los territorios ocupados por la Wehrmacht.

 
El Gulag, desde luego, no era parte de una empresa de exterminación, como los campos de la muerte nazis. Sin embargo, durante el Gran Terror 1937-1938 se ejecutaron 800,000 personas. La policía secreta soviética procedía a ejecuciones con ametralladoras, las más de las veces en los bosques. En el Gulag hubo "únicamente" 350,000 ejecuciones. Ciertos prisioneros políticos se mandaban al Norte, en los peores campos, porque se sabía que la tasa de mortandad pasaba del 60%, y por lo tanto tenían muy pocas posibilidades de regresar. El objetivo principal del Gulag no era matar sino impulsar la economía soviética. Pero hubo muchos muertos de hambre, por el escorbuto, la tuberculosis, el agotamiento, la desesperación y los malos tratos. Muchos perecieron por el salvajismo gratuito, aunque la brutalidad y la crueldad no estaban exigidos por las autoridades. De acuerdo con los archivos de la NKDV, entre 1930 y 1953 murieron 1,600.000 personas, pero esta cantidad está muy debajo de la realidad, porque no toma en cuenta los numerosos decesos ocurridos durante las transferencias, y que, para rebajar la tasa de mortandad en sus campos, las autoridades liberaban muchas veces a los detenidos moribundos.

 
A mediados de los años 50 se cierran los Gulags, porque Beria, el brazo derecho de Stalin se da cuenta que este gigantesco complejo de concentración es un abismo financiero. Todos los reportes de la NKDV muestran que los campos cuestan más de lo que dejan. Además las rebeldías que se multiplican después de la muerte de Stalin y que amenazan todo el sistema, hacen que se cierren los campos o que se amnistíen a los detenidos. El Gulag será oficialmente desmantelado en 1960.

 
Se siguieron mandando prisioneros políticos a campos de trabajo después de esta fecha, unos 10,000 en 1970. La mayoría se mandaron a Mordovia, al sur de Moscú, o a Perm, en el Ural. Se trataba siempre de trabajos forzados pero las condiciones mejoraron mucho ya que la actividad de los campos ya no era el centro de la economía soviética. Todo esto se acaba en 1986-1987, cuando Mikhail Gorbachev amnistiara a los últimos prisioneros políticos.

 
Recientemente Vladimir Putin hizo modificar los libros de historia destinados a los niños. Se puede leer que la represión stalinista fue terrible pero necesaria para la modernización de la Unión Soviética. Pero de ninguna manera se pueden justificar los horrores del stalinismo. Los que tratan de hacerlo tienen evidentemente segundas intenciones políticas.

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