Lo que podemos hacer para combatir ... - Intelecto Hebreo

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03/11/2017
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Lo que podemos hacer para combatir ...

Etapa Electónica 2
 Lo que podemos hacer para combatir
el Calentamiento Global
 
 
Por: Luis Gottdiener

 
 
Casi todos han oído del problema del Calentamiento Global, y posiblemente lo que la mayoría piensa al respecto es algo así: "está mal pero no me concierne, y además no puedo hacer nada. Pero seguramente los gobernantes ya se estarán ocupando de ello".

 
Si usted así piensa, permítame señalar algunos errores en su apreciación. Primeramente el problema sí le va a afectar, como a casi todos los habitantes del planeta. (De ello hemos visto sólo una pequeña muestra en fechas recientes, con los aumentos de los precios alimentarios). En segundo lugar, los gobernantes realmente no están haciendo gran cosa al respecto, y lo que hacen es totalmente insuficiente.

 
Sin embargo, a diferencia de otros problemas mundiales sobre los que poco podemos influir, cada uno de nosotros puede emprender varias acciones útiles. La más importante y sencilla es ahorrar luz. ¿Por qué luz?

 
La mayor parte de la energía eléctrica (al menos en México) se genera mediante la combustión de petróleo, que emite gases invernadero a la atmósfera. Al no gastar luz, disminuye la producción de dichos gases. Ese foquito encendido, al que le damos tan poca importancia, significa una máquina, situada quizá a cientos de kilómetros de distancia, que quema petróleo.

 
El ahorro de luz tiene la ventaja de que se puede medir. ¿Cómo? A través del recibo de luz. El consumo se indica en unidades denominadas kilowatts-hora, o kwh. En un bimestre dado, su consumo (doméstico) puede ser de 200, 300, 500 ó más kwh, y según el mismo será el monto de su recibo. Una vez que el consumo excede de 280 kwh al bimestre (en México), cada kwh se cobra a un precio mucho mayor, más de tres veces superior al de los anteriores. De manera que ahorrar luz no sólo ayuda a la atmósfera y a la Tierra, sino a su propio presupuesto. Una vez que decida tomar medidas de ahorro, puede comprobar su progreso a través de su recibo.

 
Existen múltiples maneras de ahorrar luz, como las siguientes:
 
Utilice al máximo la luz natural (en vez de la eléctrica). Muchas veces se puede prescindir totalmente de la luz artificial durante el día, y utilizar exclusivamente la natural, por ejemplo en pasillos que tienen ventanas al exterior.

 
Reduzca el nivel de iluminación en su casa o negocio. Es decir, use focos de menor intensidad.

 
Cambie todos los focos de filamento incandescente que tenga, por focos del tipo compacto fluorescente, que utilizan la cuarta o quinta parte de energía. Se consiguen en tono blanco o amarillo claro (también denominado "cálido").

 
Muy importante: Apague las luces que no esté utilizando. Si sale de un cuarto, y no queda nadie ahí, apague la luz, aunque sólo salga cinco minutos. Tampoco deje prendidos aparatos (radio o televisión) que nadie está usando.

 
Si tiene secadora de ropa eléctrica o de gas, úsela lo menos posible. Utilice la forma tradicional, no-contaminante, de secar, tendiendo la ropa en la azotea o el patio de secado. Use la secadora sólo en caso extremo, por ejemplo, si ha estado lloviendo todo el día.

 
No utilice la luz como elemento decorativo. Los cuartos y salones totalmente iluminados se ven muy bien, pero si nadie está en ellos, no deje la luz encendida sólo porque "se ve bonito". Algunos creen que los sábados, o domingos, o días de fiesta en general, todo debe estar iluminado porque así se demuestra alegría. Esta es una manera de pensar totalmente obsoleta. Hoy día, tener luces innecesariamente encendidas no expresa alegría, sólo inconsciencia, irresponsabilidad, y profunda ignorancia.

 
En edificios comunitarios (escuelas, deportivos, templos, etc.) las posibilidades de ahorro crecen, pues si en una casa se dejan cinco focos encendidos, en un edificio pueden ser cincuenta o quinientos. Además, el ahorro de luz en estos lugares cumple una función educativa hacia la gente que acude a ellos. Es necesario hablar con conserjes, vigilantes, y personas que en esos lugares estén en posición de encender o apagar la luz y explicarles lo que deben hacer pues, al no pagar ellos la cuenta, no les interesará ahorrar luz por iniciativa propia. Se puede pensar incluso en darles una gratificación en función del ahorro obtenido.

 
Esto quizá a algunos les suene mal, pero la luz debe utilizarse (al menos mientras no haya una tecnología no-dañina para producirla) de la manera más mezquina posible, y sólo cuando realmente sea NECESARIA. Aun cuando usted la pague ¡no demuestre su riqueza desperdiciando luz!

 
Ahorrar gas también es importante, pues su combustión igualmente genera C02. Considere instalar en la azotea de su casa un calentador solar, lo cual en otros países se viene haciendo desde décadas.

 
Un producto altamente perjudicial para el medio ambiente es el automóvil. Aquí sí es más difícil lograr ahorros. Si posee varios autos use el más económico (en combustible). Si tiene camioneta manéjela sólo si van a trasladarse más de cinco personas que no caben en un compacto. Si va a comprar un auto nuevo, escoja el más rendidor. Vans, camionetas, SUVs, que hasta ahora se consideraban muy cool, en realidad son antiecológicos, a menos que se utilicen para transporte de personas al límite (o casi) de su capacidad, digamos ocho personas en una camioneta grande.

 
Si vive en un rumbo donde pueda hacerlo, use el transporte público y deje el auto en casa. Si lleva a sus hijos a la escuela en auto, póngase de acuerdo con otros papas de la misma escuela para utilizar cada semana un solo auto para transportar a varios niños.
 
Hay muchas formas de ahorrar energía
 
(gas, gasolina, electricidad);
 
aquí he mencionado sólo algunas.


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