La convivencia con animales - Intelecto Hebreo

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03/11/2017
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La convivencia con animales

Etapa Electónica 2
La convivencia con animales
Por: Virgilio A Baruj Covarrubias L.

Cuenta la historia que los reyes y nobles europeos de la Edad Media pernoctaban en compañía de peludos gozques que les proporcionaban calor y les liberaban de los piquetes de piojos, pulgas y otros parásitos. Las medidas higiénicas en esa época eran mínimas o nulas, el lavado de manos y dientes no se conocía. Desde que el hombre existe en la tierra, ha procurado coexistir con algunas especies animales entre ellas, los perros desde hace aproximadamente cien mil años.
Cuando el ser humano decide tener afecto por los animales, esto les hace hasta cierto punto muy limitado, mejores personas y con sentimientos más nobles. No obstante, estos vínculos afectivos deben respetar límites y diferir el afecto que se les confiere a las mascotas por el afecto y amor hacia los seres humanos, son temas muy disímiles. Algunas personas han desmedido sus apegos hacia los animales y confrontando con el afecto hacia los demás seres humanos, se han inclinado por sus mascotas quienes les demuestran fidelidad. Frecuentemente estas son conductas patológicas que requieren de atención médica, al menos ayuda psicológica.






























Con el transcurso del tiempo, los espacios para habitar debido a sus altos precios, se han visto drásticamente reducidos a tal grado que muchas personas deben residir en pequeños departamentos y en ellos han decidido incluir la convivencia con animales. Aunque en muchos edificios no se permite tener animales, muchas personas faltan a estas reglas manteniendo inclusive animales exóticos poniendo en grave peligro a los demás vecinos.
Cuando un ser humano padece una severa depresión, una buena terapia bien pudiera ser la compañía de un perro, gato o ave pues estos tal vez puedan llenar los vacíos afectuosos, sobre todo familiares que pudiera padecer cualquier persona. El afecto que profesa un perro hacia su amo es incomparable, inclusive de muchos gatos y aves que de alguna forma han logrado adaptarse al convivir con seres humanos. Empero, para que un perro o gato pueda vivir como amigo de un humano, es indispensable conservar reglas higiénicas estrictas como el baño y el cuadro completo de vacunas pues, la cantidad de virus existentes en la actualidad que afectan tanto a perros, gatos y a los humanos es tan vasta que bien pudiéramos escribir un libro tratando sobre este tema; todas las enfermedades que pueden afectar a perros y gatos, pueden ser retransmitidas a los seres humanos y viceversa. No se debe escatimar en una sola de las vacunas que requieren las mascotas, sobre todo durante su época de cachorros. De preferencia no sacarlos a la vía pública en tanto no hayan cubierto el cuadro de inmunizaciones. Es lo que actualmente recomiendan los veterinarios actualizados.
Debemos reconocer que muchas mascotas y amigos del hombre se han convertido en sus más acérrimos protectores aún a riesgo de sus propias vidas, lo hemos observado durante el transcurso de nuestras vidas, esto también afecta a los animales en su propia psicología y conductas. Son animales que tras la enfermedad o muerte de sus amos o amigos, sufrirán el resto de sus vidas y puede ser una forma poco amorosa y responsable de dejar a sus amigos animales de parte del ser humano. Es por ello que resulta de suma importancia equilibrar las balanzas afectivas y permitir que los animales repartan sus afectos entre los demás miembros de la familia o si no existen más humanos, permitirles la compañía de otro animal que comparta sus afectos y les brinde tiempos de calidad jugando entre ellos y no ser tan egoístas que deban amar solamente a una persona. En este rubro, debemos subrayar que la higiene debe ser lo más importante y posteriormente el tema psicológico. Como seres responsables, debemos educarlos para que convivan con otros seres humanos y con otros animales. Desde pequeños debemos educarnos los humanos y de la misma forma, educar a  los animales para la apropiada convivencia humano-mascota. El lavado de manos debe ser más frecuente al tener mascotas en casa y el aseo de toda la casa debe ser incrementado pues, todo lo que captan los animales y humanos en la calle, lo introducen al hogar pudiendo provocar contaminaciones severas. Tampoco es socialmente aceptable que las visitas deban soportar los malos olores y conductas inapropiadas que observen los animales a los cuales no se les ha proporcionado la debida educación.
Tema que debe tratarse aparte son los perros de trabajo, de protección personal y de apoyo hacia los discapacitados como débiles visuales, ciegos, sordos, enfermos neurológicos, etc.
Un ser humano garante de responsabilidad, puede demostrar su amor y afecto hacia sus mascotas educándoles de tal forma que se impongan límites en beneficio mutuo. A los animales no se les debe permitir subir a los sillones maltratándolos o contaminándolos con sus pelos; ahí precisamente se sientan usted y su familia lo mismo que sus vistas.  Los animales deben tener un lugar específico para alimentarse y otro para excretar. Aun cuando muchas personas acostumbran sacar a sus mascotas a hacer ejercicio, “relajarse” y evacuar en la vía pública, los demás vecinos no tienen ninguna culpa de que el dueño del animal posea una mascota. Por ende, deben educarse y enseñar al animal a defecar en un área previamente asignada en el jardín o baño del hogar si este es muy pequeño y en ningún otro espacio.
No resulta ser lo más viable pero con la debida constancia se lograrán obtener resultados tangibles. Las medidas higiénicas implican el aseo diario del lugar donde depongan. En tanto el animalito sea cachorro, se deberá permanecer tras él, con el recogedor y el detergente para higienizar de inmediato en el lugar donde haya dejado su gracia. Es de suma importancia no desesperarse y no culpar al animalito por lo que su naturaleza obliga. Se le debe educar con amor y constancia, pero si el ser humano no está educado, menos podrá educar a su querido animalito.
Pésima usanza es compartir alimentos con los animales cuando se está frente a la mesa; estas prácticas impiden educarse unos y otros. Si usted, respetable lector desea que su mascota permanezca en su compañía dentro de su hogar, debe educarse y educar a su animal para que este le permita alimentarse de forma adecuada.
Una medida preventiva es mandar grabar placas de identificación (conteniendo el nombre del animal, raza, fecha de nacimiento y número telefónico a donde puede llamar quien le encuentre) desde que el animal es cachorro pues en el más mínimo descuido puede extraviarse y causar tristeza tanto a los niños como a los adultos y hasta causar pánico a los animales extraviados. Un sinnúmero de animales nunca son encontrados una vez que se han perdido y viven vidas miserables como animales callejeros. Otra excelente medida es la esterilización en cuanto el animalito cumple la edad para poder ser operado. De esta manera se evita la polución innecesaria en las ciudades; la  esterilización es una medida responsable de parte del dueño de cada animal.
No está de más mencionar que no es higiénico permitir a los animales permanecer en la misma cama que el ser humano; ellos sueltan pelo y piel provocando la existencia de ácaros y otros animales microscópicos, durante sus salidas a la vía pública así como a los parques públicos captan parásitos en sus cuerpos peludos, por lo mismo deben ser tratados con medicamentos anti pulgas, garrapatas y otros parásitos externos, de la misma forma al ingerir sobras de alimentos, pueden ingerir venenos, químicos y parásitos internos por lo que es indispensable desparasitar a cada animal que convive con el ser humano.
El baño debe ser habitual para cualquier mascota que coexista con seres humanos y posteriormente repetir la aplicación del medicamento anti parásitos externos. Cepillarles el pelo diariamente, es una buena forma de convivir con su mascota demostrándole afecto, a ellos les encantan estas atenciones y usted les retira el pelo suelto y otras partículas nocivas que pudieran dejar en cualquier parte de su casa.
Los animales deben tener sus propias camas la cuales también deben observar reglas higiénicas; no por ser animales merecen menor limpieza. El consentir trepar a las camas, provocará que exista más apego entre el animal y el humano pero con las consecuencias esperadas. Deben existir límites como parte de su educación acostumbrando al animal que el permiso implica un lugar en el área de los pies, (tal vez agregando un cobertor especial dedicado a él) no debiendo rebasar esos límites. No es posible ni permisible que el animal permanezca cerca de la cara y manos del ser humano, los riesgos de contagios de enfermedades se incrementan al permitir a los animales acercarse a pernoctar con los seres humanos, sobre todo, los niños.
Cada quien está en libertad de dormir o no con sus animales según su criterio personal, pero teniendo en consideración que se incrementan los riesgos de contagios, de contraer enfermedades y parásitos externos e internos, los más peligrosos. Las lombrices y otros parásitos que no se ven a simple vista, son enemigos mortales del ser humano y aun desparasitando a los animales, siempre existe el riesgo de contaminarse con este tipo de parásitos. Es cuestión de educación mutua, responsabilidad que debemos adquirir los humanos que somos supuestamente, más racionales que los animales en beneficio propio y de sus animalitos.
Faltan más temas que tratar bajo el marco de la convivencia con los animales, pero por falta de espacio, trataremos  estos temas, más adelante.
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