Kempe, - Intelecto Hebreo

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03/11/2017
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Kempe,

Etapa Electónica 2
Kempe,
primero en Describir al Niño Maltratado.
 
Por: N. Zvi Avigdor (Nueva York)
En el año de 1874, a un grupo de vecinos en la ciudad de Nueva York se le ocurrió una brillante idea que cambiaría el curso de la historia. En su vecindario vivía una niña de 9 años de edad a la que sus padres la golpeaban severamente, la encadenaban a su cama y la hacían sufrir de desnutrición. Los vecinos habían puesto queja a la policía pero ésta respondió que no podía hacer nada al respecto. Acudieron entonces al Procurador de Justicia y se sorprendieron cuando les informó que no existía ley alguna para ayudar a la menor. "¿Pero cómo es posible -preguntaron ellos- que los animales si tengan derechos de protección y los niños no?". La Sociedad para la Prevención de Crueldad a los Animales se había fundado en 1866 y fungía con bastante éxito removiendo a los animales lastimados de sus casas, castigando a aquellos individuos que causaban su maltrato.
Basándose en esta "bárbara ironía", el grupo se dirigió, con la niña en mente, a la nombrada Sociedad y siguiendo el proceso requerido en caso de queja por agravio a un animal, llenó el formulario de acusación de maltrato "a un animal", afirmando que ¡por ser la pequeña miembro del Reino Animal, merecía que la organización la protegiera! La idea fue genial pues la institución así lo hizo: mandó un dictamen a la policía para que se sacara a la niña de su casa tal como se haría con una mascota a la que se observara maltratada por sus dueños. Los periódicos notificaron este inédito suceso y el público respondió con indignación suprema al absurdo hecho que los animales tuvieran más protección legal que los niños. Fue tal la protesta, que sólo un año después, en 1875, se estableció la Sociedad para la Protección de Crueldad a los Niños. Para el año de 1900 ya existían en los EE.UU. 161 grupos para ese fin.
Sin embargo, durante las próximas 6 décadas, el maltrato a los niños fue considerado como muy raro y producido solamente por padres pobres y/o sicópatas. Nadie se interesó en averiguar en forma científica, la verdadera frecuencia de este fenómeno. No fue sino hasta 1961 que el Dr. Kempe presenta, durante la Convención Anual de la Academia Americana de Pediatría, resultados de investigación en los que comprueba, por primera vez en la historia, que el abuso infantil era bastante frecuente, que era causado por padres de todas clases sociales, y ellos muchas veces sin aparentes problemas mentales; pero más importante, da las pautas para que los médicos tratantes sospechen y reconozcan el tipo de aflicciones causadas en niños por perpetradores humanos. Este trabajo fue tan revolucionario, que es considerado como una de las 25 innovaciones médicas más influyentes del siglo XX. A 45 años de este acontecimiento, leamos la biografía de este médico sobresaliente quien en forma definitiva anunció los síntomas por abuso a la niñez y quien debido a sus contribuciones, formó una rama muy singular en la medicina pues se relacionaría profundamente con el sistema judicial, combinándose las acciones de médicos, maestros, policías, abogados, jueces y trabajadores sociales. Gracias al Dr. Kempe, los derechos legales de protección física y mental en los niños cambiarían radicalmente para siempre.
Carlos Enrique Kempe (1922-1984) nació en Breslau, Alemania, de padres judíos, raíz de los decretos antisemitas hitlerianos, la familia decide abandonar el país. Las dificultades para emigrar eran extraordinarias y sólo consiguen 2 visas adultas para Sud-América pero Carlos y su hermana tienen la posibilidad de emigrar a Palestina. A los hijos no les queda más que separarse de sus padres, con la esperanza de ser sólo en forma temporal, con el propósito de huir con bien del infierno que se acercaba. Así, los esposos Kempe dejan el país en 1937 quedando los niños a cargo de un médico judío amigo de la familia. Pero el viaje de los menores a la Tierra Santa no se consuma; en su lugar, la sociedad cuáquera "Amigos" logra trasladarlos a un campo de refugiados en Inglaterra. Después de un año y gracias a la ayuda de amistades de la familia, Carlos emigra a California, EE.UU. Al terminar la guerra, Carlos pudo reunirse con su hermana y sus padres en le EU. Es de notarse que el médico que lo cuidó en 1937 terminó asesinado en Auschwitz.
Ingresa a la Universidad de California en Berkley y durante su carrera de medicina es irónicamente declarado, por el gobierno de EE.UU., "Enemigo Residente" por ser de origen alemán (durante la Segunda Guerra Mundial, EE.UU. dio esa clasificación a residentes con ascendencia alemana, japonesa o italiana, considerándolos como sospechosos por su relación a los Países del Eje enemigos) Así, fue sujeto al toque de queda y no podía ir a estudiar a la biblioteca en las noches. Podemos imaginar los sentimientos de Carlos al respecto, de que a pesar de su religión y experiencias recién incurridas por salvar su vida tenía ahora que soportar tan absurdo agravio. Sin embargo, después de unos meses, obtiene la ciudadanía e inclusive se vuelve conscripto, fungiendo durante 2 años en el ejército como biólogo.

Después de especializarse en pediatría en la Universidad de Yale, regresa a Berkley trabaja como médico adjunto. Allí, desarrolla la inmunoglobulina contra la enfermedad llamada vaccinia. La vaccinia es un padecimiento que ocurre como efecto secundario en algunos individuos que reciben la vacuna contra la viruela. La vacuna antivariolosa (ya en desuso pues 1a viruela ha sido erradicada del planeta) no era totalmente inocua y en algunos casos, producía una reacción grave llamada vaccinia que podía producir hasta la muerte. Kempe hizo el suero antivaccinia de sangre de pacientes que se habían recuperado de la enfermedad. Esta aportación por sí sola le hubiera dado un lugar distinguido en los anales de la medicina.
Su brillantez fue rápidamente reconocida y a la temprana de edad de 34 años es nombrado Jefe de Pediatría de la Universidad de Colorado, puesto que mantuvo hasta 1973. De esa fecha hasta su muerte, continuó como profesor de pediatría y de microbiología en esa institución.
Desde muy temprano en su carrera profesional, al Dr. Kempe le interesó sobremanera el fenómeno de abuso infantil. Desde los años 40 del siglo XX ya el astuto radiólogo Caffey había publicado que muchas de las imágenes de fractura que él veía en los rayos X de niños, no eran compatibles con la fuerza del accidente que explicaban los padres y sospechaba que ellos mentían. Por ejemplo, ¿cómo podía ser que un niño tuviera fracturas de costillas, de cráneo y de fémur si según contaban sus padres sólo se había "caído de su cuna" estando ésta a un metro de altura del piso? Estas lesiones severas a veces se veían, sí, en niños institucionalizados o de orfanatos, los cuales sus cuidadores perdían paciencia con ellos y los arrojaban o golpeaban, pero fue Caffey el primero en sugerir que los mismos padres, en sus hogares naturales, podían ser los causantes de tales agravios. Sus ideas no fueron recibidas con esmero ya que para los médicos y las autoridades era difícil creer tal cosa como posible en niños criados por padres que parecían mentalmente normales. El ámbito médico aseguraba que los daños tan fuertes eran debidos tal vez, a que estos niños nacían con alguna debilidad ósea desconocida, quizá alguna enfermedad de hueso aún por descubrirse y que los padres decían la verdad.
Kempe decidió hacer investigaciones científicas basándose en las premisas de Caffey. En el año de 1958 crea en el Hospital General de Colorado el "Grupo de Protección a Niños", con él a la cabeza. Cada vez que llegara un caso de traumatismo físico en el que no hubiera coherencia entre la historia dicha por los padres y los hallazgos radiográficos, se consideraría como sospecha de haber sido causado a propósito y se llamaría a este grupo, el cual investigaría detalladamente todas las variables de la lesión con respecto a la dinámica familiar.
Sus hallazgos fueron sorprendentes, haciendo, en 1961, la presentación arriba mencionada. Al año siguiente publica sus resultados en el artículo "The Battered Child Syndrome" (Síndrome del Niño Maltratado). Fue él quien inventó ese término y el artículo se volvió un clásico inmediato, teniendo un extraordinario impacto no sólo a escala nacional sino internacional. Debido a este trabajo, el gobierno comenzó a hacer legislaciones para el reporte obligatorio a las autoridades de cualquier caso de posible abuso y a dar fondos importantes para la investigación y cuidados de estos niños. En 1972 se fundó en Colorado el Centro Nacional para la Prevención y el Tratamiento del Abuso y Negligencia de Niños nombrándose merecidamente a Kempe, su director. Hoy día, en su honor, se llama el Centro Kempe para Niños.
En 1976 se establece la Sociedad Internacional para la Prevención de Abuso y Negligencia a la Niñez y el Dr. Kempe es elegido su primer presidente. Adicionalmente, Kempe comienza a publicar la revista internacional "Abuso y Negligencia del Niño". Actualmente todos los países desarrollados tienen establecidos mecanismos de sospecha, de reporte obligatorio bajo pena de ley, y de intervención gubernamental para la protección del niño maltratado.
Kempe, quien de niño tuvo la suerte de escapar a brutalidades seguras por venir, aportó a la humanidad los dispositivos de alerta para la identificación y prevención de crueldad a menores.
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