Judíos en la costa atlántica de Colombia. - Intelecto Hebreo

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03/11/2017
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Judíos en la costa atlántica de Colombia.

Etapa Electónica 2
Judíos en la costa atlántica de Colombia.
Por: Emilia Sáez de Ibarra
"El Heraldo" de Barranquilla, Col.
 
Es importante añadir que la ciudad de Cartagena no abrió sus puertas,
y los judíos debieron conformarse con ese pequeño “villorrio” de pescadores
bordeando el rio Magdalena llamado Barranquilla.
Cartagena fue sede de la inquisición donde miles de judíos sefarditas
fueron torturados y quemados en la hoguera.
 
Los judíos sefarditas de las Antillas, especialmente Curazao, apoyaron económicamente la gesta libertadora de Simón Bolívar y entre ellos se destacaron Abraham de Meza y Mordechai Ricardo.  En 1819 el gobierno de Colombia le entregó a «los miembros de la nación hebrea» el derecho de radicarse en el país, así como la garantía de su libertad religiosa y los mismos derechos políticos del resto de los ciudadanos.  Estos derechos se confirieron con una ambivalencia, ya que establecieron restricciones y básicamente a estos judíos sefardíes se les permitiría residir solo en la costa del Caribe.
 
En las primeras décadas del Siglo XIX, Curazao padeció los efectos de una grave depresión económica, acompañada de sequías y una epidemia de viruela.  Muchas familias judías sefarditas emigraron hacia otras islas del Caribe y a Suramérica; algunos partieron hacia Coro en Venezuela, otros llegaron a Barranquilla, un puerto del río Magdalena en la costa Caribe de Colombia.
 
Es interesante señalar que la importancia de Barranquilla está directamente ligada a las diversas inmigraciones que encontraron albergue en esta ciudad durante el Siglo XIX
 
Al final de la Colonia, Barranquilla era una aldea poblada por humildes pescadores, artesanos y agricultores.  En 1775 Barranquilla fue incorporada como corregimiento de la Provincia de Cartagena.  Se transformó en Villa el 7 de abril de 1813.

En 1823, el libertador Simón Bolívar le entregó al judío alemán Juan Bernardo Elbers la primera concesión para navegar en barcos de vapor por el río Magdalena;  luego algunos correligionarios siguieron sus pasos y formaron compañías de transporte fluvial.
En 1832, Abraham Isaac Senior establece el Cementerio Hebreo de Barranquilla, y que posteriormente se incorporó al Cementerio Universal.
 
Durante este período se establecen pequeñas comunidades judías de origen sefardita, en Santa Marta y en Riohacha.
 
En 1835 Barranquilla contaba con 5.359 habitantes y comenzó a transformarse en puerto importante en la región.  En 1844 se establece un Cementerio Judío en Santa Marta y en 1850, se consolida una significativa Comunidad sefardita en Barranquilla.
 
Poco a poco, Barranquilla comienza a superar la población de Santa Marta, aun cuando el puerto principal de la Costa Atlántica continuaba siendo Cartagena.  No sabemos mucho sobre las actividades de los primeros Sefarditas en Santa Marta, Riohacha o Barranquilla, pero hay varias firmas de sefarditas como los Salas, los Sénior, los Correa, que les pidieron permiso al gobierno nacional para importar mercancías a través del puerto de Sabanilla.  Así, el comercio, las importaciones y exportaciones que se efectuaron desde dicho puerto marcaron un auge que impulsó el desarrollo de Barranquilla.
 
En el interesante libro de Adelaida Sourdis Nájera, titulado: "El Registro Oculto: Los Sefardíes del Caribe en la formación de la nación colombiana.  (Anales de 1813 a 1886)", describe que va a ser en la casa de Abraham Isaac Senior, donde se van a reunir los Judíos Sefarditas de la ciudad en "Minian" (quorum religioso de 10 varones mayores de 13 años) para rezar y leer el Pentateuco.  En dicho período el Rabino de la comunidad es don Moisés De Sola.
 
Río Magdalena
Según los testimonios de Rodolfo Cortizzos, la comunidad se reunía todos los sábados y se celebraban las fechas de Año Nuevo (Rosh Hashaná) y el Día del Perdón (Iom Kipur).  Y en 1867 se establece un comité local de la Alliance Israelite Universelle.
 
Para 1871, Barranquilla cuenta con 11.595 habitantes y es el puerto más importante de la región superando a Cartagena que en ese momento contaba con 8.603 habitantes y a Santa Marta con 5.702 almas.
 
El papel que vino a desempeñar la Comunidad Judía Sefardita en el desarrollo de la ciudad también fue documentado en el cuidadoso estudio: "Árabes y Judíos en el desarrollo del Caribe colombiano, (1850-1950) realizado por Louise Fawcett y Eduardo Posada Carbó.  La llegada de inmigrantes judíos de origen sefardita, sirio-libaneses, alemanes, entre otros, transformó la ciudad y la convirtió en la urbe más cosmopolita de país.  Entre el grupo de familias Sefardíes se destacan los apellidos: Senior, Salas, Álvarez-Correa, Cortizzos, De Sola, López-Penha, Jiménez, Pereira, Quesada, Henríquez, Pineda, Sourdis, Juliao, Pinto, Méndez, Naar, Hidalgo, Salzedo y Heilbron, por mencionar algunos.

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