Globalización Coronada - Intelecto Hebreo

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13/06/2020
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Globalización Coronada

Etapa Electónica 2
Globalización Coronada
Por: Jacobo Contente

En la actualidad, muchas personas consideradas -adultas- hemos sido testigos de las interminables etapas y cambios, que desde la segunda mitad del pasado S.XX se realizan para crear la mejor interdependencia y comunicación global, que incluirían aspectos económicos, tecnológicos, políticos, sociales y culturales; una idealizada “macro unión” global, en parte inspirada en la realizada oficialmente por 27 países europeo, en noviembre de 1993. Unión Europea y Globalización,
que no a todos convence.
 
La idea de una aldea global, cobró mayor impulso con el fin de “la Guerra Fría”, pues las posibilidades de establecimiento de una economía de mercado, libre circulación de capitales y ampliación de una enorme sociedad de consumo, creadas por empresas multinacionales formaba parte de un atractivo y gran pastel, que aparentemente diluía los riesgos para conseguir una asimilación occidental, una fusión multicultural o un abatimiento real de la pobreza.

 
Por ello es que no obstante que el llamado “Consenso de Washington” dictó ciertas normas, y más tarde en 1995 con la Organización Mundial de Comercio o (OMC), se ampliaron y estudiaron a plenitud… al poco tiempo se dieron problemas económicos fuertes: en México con el “Efecto Tequila” 1995; la crisis asiática llamada “Efecto Dragón” 1997; la crisis rusa “Efecto Vodka” 1998; la de Brasil “Efecto Samba” 1999; y la crisis argentina en 2002 “Efecto Tango”… reiteradas crisis en donde las funciones del Fondo Monetario Internacional fueron muy criticada y discutidas.

 
En otro aspecto no muy recordado en el presente, fue la creación de la Corte Penal Internacional y sus resultados, en el caso en 1998 de la detención del exdictador de Chile Augusto Pinochet, y la autorización del Tribunal de los Lores del Reino Unido para que fuera extraditado a Chile. Sin embargo, tribunales chilenos exoneraron a Pinochet, por un alegato de una supuesta demencia del comandante. Considerado este episodio, un claro punto de inflexión en la globalización de los derechos humanos. Sobre lo mismo, existe otro estatuto de Roma, en donde los Estados Unidos, claramente no se apega a su jurisdicción.

 
Desde su puesta en marcha para lograr una globalización, han sucedido cosas muy importantes que tienden a desequilibrar sus ideales o normas, como lo es el ingreso de China en la OMC en 2001, después de 15 años de duras negociaciones. Debemos recordar que su población representa el 22% de la humanidad y se sitúa en un importante lugar entre los 5 países que más han crecido en los últimos 30 años. Pujante economía, pero: considerada hasta la fecha, con un sistema político e ideología, claramente indefinido entre comunista, socialista o neocapitalista.

 
Otras manifestaciones como los atentados del World Trade Center en N.Y. en 2001, y los disturbios en Francia en el 2005, marcan aspectos de terrorismo y problemas de migración internacionales, que para resolverlos o controlarlos, el país o pises afectados tendrán que hacer uso de la fuerza, restringiendo los Derechos Humanos, que son: uno de los principios a respetar, para lograr una adecuada y pacífica globalización.

 
Sería interminable narrar en este reducido espacio, todas las manifestaciones en contra y otras a favor, de la tan llevada y traída globalización, que en los últimos tiempos aparentemente da un paso para adelante y dos pasos para atrás. El último caso o consecuencia, que verdaderamente está causando un efecto mundial claro y terrorífico, ha sido el Coronavirus o Covid-19.

 
Seguramente los arquitectos de éste ya viejo proyecto, no contemplaron todos los límites y las verdaderas proporciones físicas y mentales del género humano, como tampoco los de la naturaleza que, como los dedos de una mano, son de diversos tamaños, fuerza y distintas funciones, todas ellas finitas. Lamentablemente dichos ideólogos o constructores globales, idealizaron a la humanidad con un absurdo mito de competitividad homogénea que nunca se ha dado, ni se dará; incluso entre la población de un mismo país; pues simplemente no forma parte de la naturaleza de los hombres. Generalmente la individualidad es una característica mucho más destacada.

 
Así las cosas, con una cuarentena que se puede multiplicar en su duración al doble o triple, vemos que esta “Corona” otorgada por la propia naturaleza, marca otros límites, en los que hasta los más críticos de la globalización no habían pensado. Las consecuencias o riesgos, no siempre han sido muy claros; pero ahora son cristalinos con el calentamiento global y esta pandemia, consecuencia de apurarse a comer el gran pastel, aunque la mayoría se atragante, actitud que marca una irresponsabilidad de las grandes empresas multinacionales, creando desequilibrios económicos, sociales y hasta territoriales.

 
El poner marcha atrás, pensamos que sería casi imposible y perjudicial, pues ya son 30 años de una adaptación acelerada e incómoda, con un índice -por lo general- de mayor pobreza. Además, en muchos países -otrora semidesarrollados- ya no existes las infraestructuras propias con que contaban, por el aumento desmedido de las importaciones de bienes que antes nacionalmente se producían.


Pensamos que habrá que aprovechar lo verdaderamente positivo de la globalización, replanteando a conciencia sus consecuencias a largo plazo, dejando sin aplicación los demás principios en donde la conducta humana y las costumbres regionales, se estén afectando.
 
Sería deseable que, para el bien de todos,
se formulen diversos cambios de fondo a nivel mundial;
esperemos -que de hacerse- sean efectivos y en paz,
pues ya hay más países con empresas que ofertan,
pero menos países demandantes,
por su mala economía y mínimo ahorro interno.
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