El Arca de Noé de Zichron Yaacov - Intelecto Hebreo

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03/11/2017
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El Arca de Noé de Zichron Yaacov

Etapa Electónica 2
El Arca de Noé de Zichron Yaacov
Por: Jaime Arbitman
Zichron Yaacov es uno de los sitios que nos encanta recorrer cada vez que visitamos Israel. Sus calles peatonales empedradas, sus viñedos, sus sofisticados restaurantes, cafés al aire libre, museos, casas antiguas muy bien conservadas, galerías de arte le dan un encanto muy especial.
Zichron Yaacov fue fundada en 1882 por inmigrantes rumanos que unos años más tarde fueron apoyados por el Barón Rothschild para iniciar lo que es ahora una floreciente industria vitivinícola. Rothschild contrató a uno de los jardineros del Palacio de Versalles para aconsejarle a que debían dedicar las tierras de la zona y éste determinó que en esa zona tan árida, el cultivo de la uva era la mejor opción.
Cada vez que nos dirigíamos hacia el centro del poblado, nos llamaba la atención una fábrica con el letrero en la entrada que dice "Noah’s Ark" (El arca de Noé). Después de mucho indagar sobre este lugar, logramos conseguir sus datos y saber que era una empresa dedicada a fabricar sistemas de filtros.
Los contactamos por teléfono y al preguntarles si podíamos visitarlos, nos indicaron que esta empresa no da información por teléfono, no tienen folletos ni hacen publicidad. Sin embargo, al decirles que veníamos de México y dada la casualidad que tenían programada una visita de un grupo de maestros israelíes, nos incluyeron como parte de ese grupo. Antes de iniciar la visita oficial, entramos a una pequeña sala de exhibición y venta de productos naturales de la comuna agrícola perteneciente a la fábrica. Los productos ofrecidos eran mermeladas con la marca "Aunt Berta" para exportación, edredones y almohadas hechas con plumas de ganso y especialidades de pasta y de panadería. Esta tienda estaba atendida por unas jovencitas que se comunicaban entre ellas en alemán y atendían a los compradores en hebreo.
Una vez comenzada la visita nos guiaron a través de una serie de pasillos hasta un salón en el tercer piso del edificio principal, donde nos ofrecieron refrescos y unas deliciosas roscas. Mientras subíamos hacia este salón, pudimos observar que todos los letreros estaban escritos en alemán y que el personal que estaba en las oficinas tenía un aspecto muy europeo. Para iniciar, nos dieron la bienvenida con un coro formado por personal de la empresa cantando salmos en hebreo, lo cual nos pareció un curioso y bello detalle.
Uno de los anfitriones comentó que había nacido en Alemania, y que él era un privilegiado miembro de este kibutz pues después de 20 años de venir a trabajar un mes cada año, le habían permitido quedarse en forma permanente. Nos explicó que son parte de una secta cristiana, originalmente luterana fundada después de la Segunda Guerra Mundial por una enfermera alemana, Emma Berger. Emma había sido despedida de su trabajo pues le habían pronosticado un máximo de tres meses de vida al tener un cáncer terminal.
Era una cristiana muy creyente y después de orar mucho y salvarse de esta enfermedad (vivió otros treinta años) decidió fundar una secta cuya misión principal es apoyar a Israel. Dios escogió la tierra de Israel para el pueblo judío y el Mesías sólo vendrá cuando todos los judíos vivan en este país. Emma Berger se opuso a las interpretaciones nuevas de la Biblia, según las cuales, los cristianos son el nuevo pueblo elegido. Según ella sólo los buenos cristianos pueden tener el honor de ser "incluidos" con el pueblo elegido. Como San Pablo dijo, ellos son como ramas injertadas en los buenos árboles del jardín (Israel). Si recibieron del pueblo de Israel el gran regalo espiritual de la Torah, lo mínimo que debían hacer es corresponderle con ayuda material.
En 1963 la secta estableció un kibutz en Binyamina pero no lograban sobrevivir económicamente, así que decidieron establecer una industria en Zichron Yaacov que denominaron Beth-El Industries. En un principio fueron duramente atacados por los grupos ultra ortodoxos de la zona, pues los señalaban como nazis o misioneros que llegaban a conseguir adeptos entre la población judía. Esta percepción cambió cuando le dieron refugio a la población en sus bunkers durante la guerra del golfo y a las magníficas relaciones con el ejército, el gobierno y la municipalidad de Zichron Yaacov.
Los miembros de Beth-El siguen las costumbres de la época de Jesús. El día de descanso es el Shabat, su comida es Kosher Mehadrim y curiosamente es supervisada por un rabino ultra ortodoxo. La única fiesta que celebran fuera de las fiestas judías es la Navidad. No están permitidos los radios, televisión, revistas y solamente leen la Biblia, libros de texto y de Ingeniería. Aunque los miembros de la secta tratan de no aparecer en los medios, no lo pudieron evitar cuando en 2007 una niña de cinco años falleció por falta de cuidados médicos. Solamente en casos excepcionales y emergencias han solicitado intervenciones médicas.
Sus reglas internas no permiten competir con otras empresas israelíes para evitar perjudicarlas económicamente, pues están convencidos que con esa política se pueden generar más empleos en la tierra de Israel. Otra de sus funciones es traer voluntarios de Alemania en grupos de 50 a trabajar un mes por año, a la fecha han llegado alrededor de 13,000 voluntarios. Uno de sus objetivos importantes es desarrollar fuentes de trabajo y tecnología en proyectos que protejan la población en caso de ataques biológicos o químicos.
En sus inicios y aunque las autoridades militares no creían que pudiesen producir en esta comuna sofisticados artefactos de protección contra gases, empezaron a fabricar los filtros. Las amenazas de Sadam Hussein durante la guerra del Golfo y la destrucción de las Torres Gemelas en Nueva York confirmaron que la estrategia de Beth-El era la correcta y de pronto empezaron a llegar pedidos con urgencia de todo el mundo. Al tener este fuerte crecimiento tuvieron que incrementar su fuerza laboral, ya incluyendo un alto porcentaje de trabajadores que no pertenecían a su secta.
Previendo que terminada la guerra del golfo se encontrarían con el problema de despedirlos, lo cual no era correcto de acuerdo a sus preceptos, se dedicaron a buscar otros mercados. En la actualidad son líderes globales en la tecnología de este tipo de productos exportando a más de 40 países.
Los seguidores de Emma Berger se han ganado el reconocimiento del gobierno israelí por haber desarrollado estos productos usados con tanto éxito en el ejército y edificios públicos y privados. Hoy en día existe una ley en Israel que todo edificio público debe tener un sistema de filtros como los que fueron desarrollados en Beth-El Industries.
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