¿Otro milagro económico en México?... - Intelecto Hebreo

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03/11/2017
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¿Otro milagro económico en México?...

Etapa Electónica 2
¿Otro milagro económico en México?...
 

Por: Jacobo Contente
 
 
Muchos economistas comentan que las devaluaciones, son la nueva estrategia de hacer la guerra por medio de la economía, consumiendo los recursos del país afectado (el enemigo), bajo la complacencia de los políticos en turno (cómplices), de esos países oprimidos. Desde los tiempos de la última post-guerra mundial (más de medio siglo), se ha comprobado que un país sin recursos económicos, es una nación sin futuro, un país doblegado a los caprichos de los países ricos.
 
Pero también existen devaluaciones calculadas entre países ricos y con muchos recursos, pues el tener una moneda devaluada artificialmente estimula las exportaciones, como ha sido el caso de Japón; para lograr éste tipo de ajustes convenientes, previamente las naciones ya han sido capaces y han demostrado en buen grado, superar la corrupción y rapiña política, contando además, con niveles sociales y de salud aceptables por sus ciudadanos, que ademas conviven -por regla general- con mínimos porcentajes de inseguridad, y máximos de educación, haciendo que sus monedas sean fuertes y atractivas aunque bajas para el desarrollo máximo del comercio.
 
En el caso de México esas condiciones de bienestar, lamentablemente no se han logrado hasta la fecha, aunque si tuvimos en el pasado lo que se le llamó “El milagro mexicano”, un milagro que se debió aprovechar para sentar las bases de mayores servicios sociales, mejor seguridad, menos volatilidad del peso, y mayores ahorros e ingresos internos para la población.
 
Recordemos algo de historia monetaria
Pasados ya más de 3 lustros del siglo XXI, nos parece muy lejano el tiempo en que el peso mexicano tenía el mismo valor que un dólar estadounidense. Entre 1867 y 1873 el precio de las monedas se basaba en lo que se conoce como "bimetalismo", que era el equivalente a las reseraas de los dos metales oro y plata, que respaldaban su circulación; un instrumento muy parecido al usado desde los tiempos de la colonia y que consistía en que tanto el dólar como el peso, debían tener 150 centigramos de oro puro o su equivalencia en plata, lo que permitía que la paridad entre ambas monedas fuera de 1:1.
 
Desafortunadamente los conflictos políticos y las guerras internas en nuestro país, ocasionaron que las monedas de plata tuvieran una menor circulación que las monedas de oro, principalmente porque éstas últimas comenzaron a ser objeto de atesoramiento y exportación. Debido a este fenómeno, a partir de 1873 la cotización de la plata en términos del oro empezó a descender, razón por la cual la paridad 1:1 entre el peso y el dólar comenzó a cambiar.
 
La eventual desaparición de las monedas de oro, debido al proceso de atesoramiento, y la depreciación del peso plata frente al oro y al dólar, ocasionaron que en un lapso de 30 años el valor del peso cayera 50% con respecto al dólar.
 
De esta forma, la relación 1:16.5 entre el oro y la plata establecida en 1867, paulatinamente se fue modificando hasta alcanzar un nivel de 1:32 en 1903, lo que derivó en que el gobierno fijara en 1905 una nueva paridad de 1:2, con una nueva equivalencia de 75 centigramos de oro puro por cada peso. Es precisamente en 1905, cuando se presenta en México la primera devaluación, con una pérdida de valor de 100% de la moneda nacional.
 
Durante los siguientes años se presentaron diferentes eventos domésticos que afectaron la paridad entre el peso y el dólar, destacando la lucha armada del periodo revolucionario. Aunque el patrón oro funcionó de manera correcta entre 1918 y 1920, la crisis económica mundial ocasionó que las exportaciones de nuestro país disminuyeran drásticamente, lo que resultó en que las monedas de oro comenzaran a escasear nuevamente, de manera tal, que en 1921 se presentó el final del patrón oro, y se da inicio a la acuñación de pesos plata, cuyo valor intrínseco era inferior a su valor real.
 
En 1931, se habilita formalmente la circulación de los billetes emitidos por el Banco de México y las monedas de plata como únicos medios de pago. Este periodo es importante en la historia económica del país, ya que es la primera vez que se adopta un sistema de libre flotación. Efectivamente, en 1931 las autoridades financieras del país adoptan un esquema de determinación del tipo de cambio, que fue resultado de la interacción de la oferta y la demanda de la moneda estadounidense.
 
Después de cinco devaluaciones entre 1933 y 1954, el tipo de cambio se ubicó en 1:12.5, cotización en la que se mantuvo durante 22 años. No obstante, en este periodo el país generó una fuerte dependencia con el exterior, no sólo en aspectos comerciales sino también financieros, toda vez que el déficit comercial se financió con un alto endeudamiento de los sectores público y privado, que vulneró la cuenta de capital de la balanza de pagos.
 
Las condiciones económicas de México en los primeros años de la década de los 70, que marcaron el fin de la etapa denominada desarrollo estabilizador, hicieron que la paridad de 12.50 pesos por dólar se volviera artificial, al grado que en 1976 la cotización se volvió insostenible y en agosto de ese año, cuando nuevamente el déficit en cuenta corriente alcanzó niveles sin precedentes, se suspende la cotización de 12.50 y se adoptó nuevamente un esquema de libre flotación, lo que llevó la paridad a 19.50 pxd, es decir, una devaluación de 56 por ciento.
 
Durante la década de los 80´s y 90´s continuó la historia de las devaluaciones en México como resultado de diferentes combinaciones de desequilibrios macroeconómicos. Entre 1991 y finales de 1994, se adoptó un esquema novedoso de bandas de flotación que brindó certidumbre a los movimientos del tipo de cambio; sin embargo, a lo largo de 1994 se presentaron diferentes acontecimientos políticos en el país, que al combinarse con el incremento de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, motivaron una profunda salida de capitales y el agotamiento del sistema de bandas.
 
De esta manera, ante la casi total desaparición de las reservas internacionales, la Comisión de Cambios decidió adoptar nuevamente un esquema de libre flotación el 22 de diciembre de 1994, lo que se tradujo en una devaluación superior a 20% en un solo día, toda vez que el tipo de cambio pasó de 3.98 a 4.8 pxd. Las cosas -por diversas causales- siguieron igual en cada sexenio, fluctuando la moneda a la baja con respecto al dólar. (Ver Tabla de Devaluaciones en Ficha 2)
 
El estudio de las devaluaciones en nuestro país nos lleva básicamente a dos conclusiones. La primera es que, a lo largo de 110 años de devaluaciones, el esquema de libre flotación es el que ha mostrado tener mayores virtudes para la economía del país, ya que permite conocer el valor verdadero de la moneda. La segunda (a raíz de la globalización y libre comercio), es que el contar con sólidos fundamentos macroeconómicos, resulta la mejor manera de valorizar la moneda, aunque muchos economistas no están de acuerdo, pues existen otros factores de caracter interno que faltarían en esa valorización.
 
(Fuente: “El Economista”. - Manuel Guzmán)
 
(Pase a Ficha 2, oprimiendo la ceja superior)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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